domingo, 3 de junio de 2012

La humildad


La humildad es el mejor regalo que nos da la vida; así que, 

............................ Ojo con el EGO! 




Un representante del gobierno como funcionario del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, visita oficialmente una finca en las montañas antioqueñas y habla con su dueño, un campesino ya entrado en años.


El funcionario le dice al dueño que desea inspeccionar sus recursos acuíferos.  El anciano le dice que perfectamente puede, pero le pide que por favor no pase por el terreno cercado.


El representante, demostrando su autoridad como digno miembro del gobierno, muy berraco, insolente, arrogante, y bellaco, le dice:
 

-Vea mi hermano!   Yo tengo la máxima autoridad del gobierno que cabalmente represento, y este 'CARNET' que ve aquí, este CARNET me califica para ir DONDE ME DE LA GANA, METERME EN CUALQUIER TERRENO O FINCA QUE ME DE LA GANA, sea ésta de quien sea, SIN PREGUNTAS, y tampoco debo dar respuestas SI NO ME DA LA GANA…
¿Me has entendido o es que no me he sabido explicar?



El viejo campesino simplemente se encogió de hombros y siguió con sus quehaceres.

Pasado un rato, el ganadero escucha unos gritos y logra ver al empleado del gobierno corriendo por su vida, seguido muy de cerca por un enorme toro semental.   



 
El toro va ganándole terreno y el tipo, visiblemente aterrado pide ayuda a todo pulmón. 
  
   El campesino de inmediato deja todo lo que estaba haciendo y corre hasta la cerca, gritándole a su vez:

  


 
¡¡ EL CARNET !!... 

¡¡ EL CARNET !!


  ¡ENSÉÑELE EL CARNET !!!




 
 


martes, 22 de mayo de 2012

Los cuarentones y cincuentones somos ricos....



Plata en los cabellos
Oro en los dientes
Piedras en los riñones. 
Azúcar en la sangre.
Depósitos de Aceite y Grasa en cadera.
Plomo en los pies.
Hierro en las articulaciones.
Platino en las fracturas.
y una fuente inagotable de Gas Natural.

 
¡¡¡¡Nunca se pensó que a partir de los 40 se pudiera llegar a tener tanta riqueza!!!!

un saludo a todos mis amigos, “los ricos”

domingo, 20 de mayo de 2012

Efecto Pigmalión



Crisis mundial


Desde la óptica de García Márquez


Imagínese usted un pueblo muy pequeño donde hay una señora mayor que tiene dos hijos, uno de 19 y una hija de 14.
Está sirviéndoles el desayuno y tiene una expresión de preocupación.

Los hijos le preguntan qué le pasa y ella les responde:

- No sé, pero he amanecido con el presentimiento de que algo muy grave va a sucederle a este pueblo.
El hijo se va a jugar al billar, y en el momento en que va a tirar una carambola sencillísima, el otro jugador le dice:
- Te apuesto un peso a que no la haces.
 Todos se ríen. El se ríe.
Tira la carambola y no la hace. Paga su peso y todos le preguntan qué pasó, si era una carambola sencilla, y él contesta:
- Es cierto, pero me he quedado preocupado de una cosa que me dijo mi madre esta mañana sobre algo grave que va a suceder a este pueblo.
Todos se ríen de él, y el que se ha ganado su peso regresa a su casa, donde está con su mamá, feliz con su peso y le dice :
-Le gané este peso a Dámaso en la forma más sencilla porque es un tonto.
-¿Y por qué es un tonto?
 Porque no pudo hacer una carambola sencillísima, según él preocupado con la idea de que su mamá amaneció hoy con el presentimiento de que algo muy grave va a suceder en este pueblo.
Y su madre le dice:
-No te burles de los presentimientos de los viejos porque a veces salen.
- Una pariente que estaba oyendo esto  va a comprar carne y le dice al carnicero:
- Deme un kilo de carne, y en el momento que la está cortando, le dice:
- Mejor córteme dos kilos, porque andan diciendo que algo grave va a pasar y lo mejor es estar preparado.
El carnicero despacha su carne y cuando llega otra señora a comprar un kilo de carne, le dice:
-Mejor lleve dos porque hasta aquí llega la gente diciendo que algo  muy grave va a pasar, y se están preparando y comprando cosas.
Entonces la mujer responde:
-Tengo varios hijos, mejor deme cuatro kilos.
Se lleva los cuatro kilos, y para no hacer largo el cuento, diré que el carnicero en media hora agota la carne, mata a otra vaca, se vende
toda y se va esparciendo el rumor.
Llega el momento en que todo el mundo en el pueblo, está esperando que pase algo. Se paralizan las actividades y de pronto a las dos de la tarde  alguien dice:
-¿Se han dado cuenta del calor que está haciendo?
-¡Pero si en este pueblo siempre ha hecho calor!
- Sin embargo, dice uno, a esta hora nunca ha hecho tanto calor.
-Pero a las dos de la tarde es cuando hace más calor.
- Sí, pero no tanto calor como hoy.
 
En el pueblo todos están alerta, y  la plaza desierta, baja de pronto un pajarito y se corre la voz:

- Hay un pajarito en la plaza. Y viene todo el mundo espantado a ver el pajarito.

- Pero señores, dice uno siempre ha habido pajaritos que bajan aquí.

- Sí, pero nunca a esta hora.
Llega un momento de tal tensión para los habitantes del pueblo, que todos están desesperados por irse y no tienen el valor de hacerlo.
-Yo sí soy muy macho, grita uno. Yo me voy.

Agarra sus muebles, sus hijos, sus animales, los mete en una carreta y atraviesa la calle central donde todo el pueblo lo ve.
-Hasta que todos dicen:

-Si éste se atreve, pues nosotros también nos vamos.
Y empiezan a desmantelar literalmente el pueblo. Se llevan las cosas, los animales, todo.
 
Y uno de los últimos que abandona el pueblo, dice:
- Que no venga la desgracia a caer sobre lo que queda de nuestra casa, y entonces la incendia y otros incendian también sus casas.
Huyen en un tremendo y verdadero pánico, como en un éxodo de guerra, y en medio de ellos va la señora que tuvo el presagio, le dice a su hijo que está a su lado:
¿Viste m'hijo, que algo muy grave iba a suceder en este pueblo?
 
Esto es lo que en sociología llaman:
 "La Profecía Autocumplida"
O

“El Efecto Pigmalión”





Por eso:
· No hagas caso del rumor.
· No seas un instrumento para crear el caos.
· Lo negativo atrae a lo negativo.
· Sé P O S I T I V O.
· Tratemos de construir con visión de futuro y no de destruir lo que tenemos.
Si seguimos hablando y pensando en la crisis económica,  o en el en el narcotráfico, en la inseguridad, etcétera, indudablemente esto se hará más fuerte.
Pensemos positivamente y tratemos de mantener nuestras mentes siempre optimistas, si hemos logrado sobrevivir muchas catástrofes y hemos salido siempre adelante, ¿por qué estresarnos ahora?




domingo, 13 de mayo de 2012

Frases de Winston Churchill



Sir Winston Leonard Spencer Churchill, (1874-1965 Londres) fue Primer Ministro de Inglaterra, así como estadista, orador, historiador y escritor. Recibió el Premio Nobel de Literatura en 1953 por sus obras históricas, sus artículos periodísticos y sus brillantes discursos, que lo erigen como uno de los principales oradores del siglo XX .





"Un fanático es alguien que no puede cambiar de opinión y no quiere cambiar de tema."


“El fallo de nuestra época consiste en que sus hombres no quieren ser útiles sino importantes”


“Las actitudes son más importantes
que las aptitudes”


“Un optimista ve una oportunidad en todo problema; un pesimista ve un problema en toda oportunidad”


“Una buena conversación debe agotar el tema, no a los interlocutores”


“Valor es lo que se necesita para levantarse y hablar; pero también es lo que se requiere para sentarse y escuchar”


“Pasé más de la mitad de mi vida preocupándome
 por cosas que jamás iban a ocurrir” 


“Nunca en el campo de los conflictos humanos, tantos le debieron tanto a tan pocos”


“El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse”


“Personalmente, siempre estoy dispuesto a aprender, aunque no siempre me gusta que me den lecciones”


Cuando Churchill cumplió 80 años un periodista menor de 30 fue a fotografiarlo y le dijo: “Sir Winston, espero fotografiarlo nuevamente cuando usted cumpla 90 años”.
A lo que Churchill respondió:
“¿Por qué no? ¡Ud. parece un joven bastante saludable!”


Bernard Shaw: “Estimado Winston Churchill y muy digno primer ministro: Tengo el honor de invitarlo al estreno de mi obra Pigmalión. Venga y traiga un amigo… si lo tiene”.
Firmado  Bernard Shaw.
Respuesta: “Agradezco al ilustre escritor la honrosa invitación. Infelizmente no podré concurrir a la primera presentación. Iré a la segunda… si la hay”.
Firmado  Winston Churchill.


Sucedió en el Parlamento inglés. Fue durante uno de los discursos de Churchill en el que una diputada de la
oposición, pidió la palabra.
Todos sabían que a Churchill no le gustaba que interrumpiesen sus discursos. Pero la palabra le fue dada a la diputada y ella dijo en tono alto y claro:

“Sr. Ministro, si Vuestra Excelencia fuese mi marido, yo pondría veneno en su café”

Churchill, con mucha calma, se quitó los lentes, y en aquel silencio en el que todos estaban esperando la respuesta, exclamó:

“¡Y si yo fuese su marido, me tomaría ese café!”